mpotencia
es la incapacidad constante de mantener una erección suficiente para
el coito. Los médicos a menudo usan el término
"disfunción eréctil"
para describir este trastorno y diferenciarlo de otros problemas que obstaculizan
el coito, tales como la falta de deseo sexual y los problemas con la eyaculación
y el orgasmo. La presente hoja informativa se concentra en la impotencia definida
como disfunción eréctil.
La impotencia puede ser la incapacidad total para lograr la erección, la capacidad irregular para lograrla o una tendencia a mantener únicamente erecciones breves. A causa de estas variaciones, resulta difícil definir la impotencia y calcular su incidencia. Los expertos creen que entre 10 y 15 millones de varones estadounidenses sufren de la impotencia. Según la Encuesta Nacional de Atención Médica Ambulatoria, en 1985 se produjeron 525,000 visitas a consultorios médicos por causa de la disfunción eréctil.
La impotencia se puede tratar en todos los grupos de edad, y el conocimiento de este hecho ha ido aumentando. Más varones han buscado ayuda y han recuperado una actividad sexual casi normal gracias a los tratamientos mejorados de la impotencia. Tradicionalmente los urólogos, que son los médicos que se especializan en los problemas de las vías urinarias, han tratado la impotencia, especialmente sus complicaciones.
¿Qué causa la
impotencia?
Como la erección requiere
una secuencia de fenómenos, la impotencia puede presentarse cuando
cualquiera de estos se interrumpe. La secuencia incluye los impulsos nerviosos
del cerebro, la médula espinal y la zona del pene, y la respuesta
de los músculos, el tejido fibroso, las venas y las arterias de los
cuerpos cavernosos y zonas cercanas.
La causa más común de impotencia es el daño de las
arterias, el músculo liso y el tejido fibroso, a menudo como resultado
de una enfermedad. Las enfermedades--en especial diabetes, enfermedades
de los riñones, alcoholismo crónico, esclerosis múltiple,
aterosclerosis y trastornos de los vasos sanguíneos--causan aproximadamente
el 70 por ciento de los casos de impotencia. Entre 35 y 50 por ciento de
los varones con diabetes experimentan impotencia.
Las intervenciones quirúrgicas (por ejemplo, de la próstata) pueden lesionar los nervios y las arterias que están cerca del pene, lo cual causa impotencia. Las lesiones del pene, la médula espinal, la próstata, la vejiga urinaria y la pelvis pueden ocasionar impotencia al lastimar nervios, músculo liso, arterias y tejido fibroso de los cuerpos cavernosos.
Asimismo, muchos medicamentos comunes producen impotencia como efecto colateral. Entre ellos pueden mencionarse las medicinas para tratar la hipertensión, los antihistamínicos, los antidepresores, los tranquilizantes, los supresores del apetito y la cimetidina (que se usa para tratar la úlcera péptica).
Los expertos calculan que entre 10 y 20 por ciento de los casos de impotencia obedecen a factores psicológicos. Entre ellos cabe mencionar el estrés, ansiedad, sentido de culpa, depresión, poca autoestima y temor a ser incapaz de realizar el acto sexual. Dichos factores están muy asociados con más del 80 por ciento de los casos de impotencia, generalmente como reacciones secundarias a causas físicas subyacentes.
Otras causas posibles de impotencia son el tabaquismo, que afecta el flujo de sangre en venas y arterias, y las anormalidades hormonales, como la producción insuficiente de testosterona.
¿Cómo se diagnostica la impotencia?
Interrogatorio del paciente
El conocer los antecedentes médicos y sexuales ayuda a definir el
grado y la índole de la impotencia. Los antecedentes médicos
pueden revelar enfermedades que producen la impotencia. Por una simple descripción
de la actividad sexual se puede distinguir si los problemas son con la erección,
con la eyaculación, con el orgasmo o con el deseo sexual.
El antecedente de uso de ciertos medicamentos de prescripción o drogas
ilegales puede sugerir una causa química. Los efectos de los medicamentos
son la causa de aproximadamente el 25 por ciento de los casos de impotencia.
La interrupción o la sustitución de ciertos medicamentos puede
a menudo aliviar el problema.
Exploración
física
La exploración física
puede indicar que hay problemas sistémicos. Por ejemplo, si el pene
no reacciona según lo previsto al tacto, la causa puede ser un problema
del sistema nervioso. La anormalidad de las características sexuales
secundarias, como por ejemplo la distribución del vello pubiano,
puede sugerir problemas hormonales, lo cual significaría que el problema
radica en el sistema endocrino. Un aneurisma en el abdomen podría
indicar que la causa es un problema circulatorio. Y ciertas características
raras del propio pene podrían sugerir el origen de la impotencia:
por ejemplo, la desviación del pene durante la erección podría
ser el resultado de la enfermedad de Peyronie.
Pruebas de laboratorio
Varias pruebas de laboratorio pueden ayudar a diagnosticar la impotencia.
Entre las pruebas para determinar enfermedades sistémicas figuran
el recuento sanguíneo, el análisis de orina, el perfil de
lípidos y las mediciones de creatinina y enzimas hepáticas.
En los casos de disminución del deseo sexual, la medición
de la testosterona en la sangre puede arrojar información sobre problemas
del sistema endocrino.
Otras pruebas
El monitoreo de las erecciones que
se producen durante el sueño (tumescencia peneana nocturna) puede
ayudar a descartar ciertas causas psicológicas de impotencia. Los
hombres sanos tienen erecciones involuntarias durante el sueño. Si
no se producen las erecciones nocturnas, la causa de la impotencia probablemente
sea física y no psicológica. No obstante, la prueba de las
erecciones nocturnas no es completamente confiable. Los científicos
no han podido estandarizar esas pruebas ni han determinado cuándo
deben aplicarse para obtener los mejores resultados.
Examen psicosocial
El examen psicosocial con ayuda
de una entrevista y un cuestionario revela factores psicológicos.
También se puede entrevistar a la pareja del hombre para determinar
cuales son las expectativas y las percepciones que se tienen durante el
coito.
¿Cómo se trata
la impotencia?
La mayoría de los médicos
sugieren que los tratamientos de la impotencia deben seguir un trayecto
que va de las medidas menos invasoras a las más invasoras. Esto significa
que lo que se considera en primer término es la interrupción
de cualquier medicamento que pueda ser nocivo. En seguida vienen la psicoterapia
y las modificaciones del comportamiento, seguidas de la utilización
de dispositivos de vacío, medicamentos por vía oral, medicamentos
de inyección local y dispositivos que se implantan quirúrgicamente
(y, en casos raros, intervenciones quirúrgicas de las venas y las
arterias).
Psicoterapia
Para tratar la impotencia producida por causas psicológicas los expertos
a menudo utilizan técnicas que disminuyen la ansiedad asociada con
el coito. La pareja del paciente puede ayudar a aplicar las técnicas,
que incluyen el aumento gradual de la intimidad y la estimulación.
Dichas técnicas también pueden ayudar a mitigar la ansiedad
cuando se está tratando la impotencia física.
Medicamentos
Los medicamentos para tratar la
impotencia pueden ser tomados por vía oral o inyectados directamente
en el pene. En algunos hombres que tienen concentraciones bajas de la testosterona
natural la testosterona oral puede disminuír la impotencia. Algunos
pacientes afirman también que otras medicinas orales, en especial
el clorhidrato de yohimbina, la dopamina y los agonistas de la serotonina,
y la trazodona son eficaces; pero ningún estudio científico
ha comprobado la eficacia de estos medicamentos para aliviar la impotencia.
Algunas de las mejorías que se observan después de usar estos
fármacos pueden ser ejemplos del llamado efecto placebo, es decir,
cuando se produce un cambio es sencillamente porque el paciente cree que
se producirá una mejoría.
Muchos hombres consiguen vencer la impotencia mediante la inyección de medicamentos en el pene, lo cual hace que este se llene de sangre. Medicamentos como el clorhidrato de papaverina, la fentolamina y la prostaglandina ensanchan los vasos sanguíneos. Sin embargo, estos medicamentos pueden producir efectos colaterales indeseables, en especial la erección persistente (conocida como priapismo) y la deformación cicatrizal. La nitroglicerina, un relajante muscular, a veces puede facilitar la erección cuando se frota sobre la superficie del pene.
La investigación sobre medicamentos para tratar la impotencia está creciendo rápidamente. Los pacientes deben preguntar a su médico sobre los últimos adelantos
Conviene Recordar
La impotencia
es la incapacidad constante de mantener una erección suficiente para
el coito.
La impotencia afecta de 10 a 15 millones de hombres en los Estados Unidos.
La impotencia generalmente tiene una causa física.
La impotencia se puede tratar a todas las edades.
Los tratamientos incluyen psicoterapia, medicamentos, dispositivos de vacío
y cirugía.
¿Qué traerá el futuro?
Los adelantos en los medicamentos
inyectables, los implantes y los dispositivos de vacío han ampliado
las opciones para los hombres que buscan tratamiento de la impotencia. Dichos
adelantos también han ayudado a aumentar el número de varones
que buscan tratamiento.
Un posible nuevo tratamiento, que actualmente se halla en etapa experimental,
consiste en una bolita que el hombre puede introducir en la punta del pene.
La bolita libera un medicamento que migra hacia los tejidos eréctiles
y causa una erección temporal. No hay necesidad de utilizar agujas
para inyección. Al margen de que este método de tratar la
impotencia resulte inocuo y eficaz, las mejoras constantes de los métodos
tradicionales seguirán produciendo tratamientos cada vez más
satisfactorios y de uso más general.
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