Los Shunga

El arte del erotismo explícito .

 

"Las pinturas ilustraban los "libros de almohada"; pequeños manuales de sexo que eran celosamente guardados en cajas laqueadas, bajo la almohada de los amantes."

Los Shunga convirtieron a Japón en uno de los máximos exponentes del arte erótico entre los siglos XVII y XIX. Las pinturas, de carácter explícito, ilustraban los "libros de almohada"; pequeños manuales de sexo que eran celosamente guardados en cajas laqueadas, bajo la almohada de los amantes.

Peter Webb, autor de "El Arte Erótico" dice acerca de los Shunga " Después de la apertura de Japón hacia Occidente, en 1853, comienza un largo proceso que acaba con la sexualidad explícita del Shunga. Japón adoptó la moral de la cultura Victoriana, y el Shunga fue declarado, oficialmente, pornográfico. Censura que terminó, lamentablemente, con la más importante escuela de arte erótico de todos los tiempos". ¿Porqué lo que en una cultura fue considerado "erótico", en otra pasa a ser considerado "pornográfico" u "obsceno"?

Según Georges Bataille, el erotismo puede considerarse como una búsqueda psicológica. "...aunque la actividad erótica sea antes que nada una exuberancia de la vida, el objeto de esta búsqueda psicológica (...) no es extraño a la muerte misma".

La asociación que establece Bataille entre erotismo y muerte responde a la búsqueda de la continuidad, lo opuesto a la existencia discontinua que poseemos como mortales. "Es un estado de comunicación, que revela un ir en pos de una continuidad posible del ser..." La palabra "pornografía" comienza a empelarse en el siglo XIX para definir toda producción literaria o visual, de contenido sexual, carente de atributos artísticos. La pornografía estimularía el apetito sexual recurriendo a la degradación, dominación y despersonalización de los sujetos representados.

Los Shunga (cuyo significado es "pinturas de primavera"), basaban su repertorio no sólo en los amoríos de los samuráis con famosas cortesanas o jóvenes edokkos, también tenían una relación muy estrecha con la literatura y los sucesos de la época. "Los Shunga -opina Richard Lane, autor de "El tema erótico en los dibujos y pintura japonesa"- son un reflejo de los gustos y costumbres de esos tiempos. Ellos tienen sus propias convenciones y exageraciones..." Los términos pornografía y obscenidad son heredados del patrimonio cultural de la tradición judeo-cristiana donde el "placer de la carne" es considerado pecado y no un componente natural de la condición del hombre. Como plantea Focault "la historia de la sexualidad debería leerse en primer término como la crónica de una represión creciente". En Oriente, en cambio, los aspectos relacionados con la sexualidad del hombre se contemplaban en su real dimensión. El sexo en el arte no era más que la representación de una función natural, acaso el mayor placer del hombre.