Sexo oral: pasión
de multitudes
Dentro
de todas las variantes que existen al momento de hacer el amor, el sexo oral
es sin dudas una de los favoritas del hombre. Aquí, algunas experiencias que
pueden servir de consejo.
La mecánica del sexo
oral es sumamente fácil para que nuestra chica la ponga en práctica. Sin
embargo, como en tantas otras cosas, hay formas y formas de hacerlo. Algunas
más placenteras, algunas más divertidas, y hasta algunas más dolorosas que
otras.
En un documental de televisión
vi como un muchacho de 25 años contaba cómo su novia se ponía cubitos de hielo
en su boca antes de ir para abajo y cuando el calorcito de su boca se mezclaba
con el frío de los cubos, en fin, vaya reacción tenía su miembro.
Hay muchos que disfrutan cuando la mujer parece tener
una fiesta en su boca. Literalmente: cuando usan su lengua como si fuera
una víbora descontrolada y les gusta concentrarse en la
"punta del iceberg".
No importa si somos bien
dotados por Dios y la muchacha no llega bien hasta abajo, la mayoría de los
nervios del pene están en la primera mitad del miembro. Aunque uno no lo crea,
hay mujeres a las que les gusta que las tomen del cabello y les lleven la
cabeza -valga la sutileza- de atrás para adelante y de adelante para
atrás mientras se entretienen con nuestro "amigo". Sin embargo, hay cosas
que toda mujer debería saber: por ejemplo tener cuidado con los dientes. Varias
veces se han escuchado historias de dolor por no haber sido ser precavida
con la mandíbula. 
Los peores dolores vienen
de anécdotas que cuentan como parejas sin experiencia han tirado de nuestro
miembro como si fuera una palanca de un tragamonedas de casino.
O mucho peor, la que intentó
poner pasta de dientes sobre el pene del pobre amigo, quien seguramente todavía
no puede olvidar el ardor que tuvo que sufrir.
Una vez una chica mordió al "compañero
de aventuras" de un pobre tipo, quien estuvo a punto de pegarle
por reflejo, ya que pensó que se moría del dolor. Sería bueno que algunas
mujeres no vean al semen como si fuera veneno.
Aunque
no tienen que tragar, tampoco es necesario que salgan corriendo por la habitación.
Una alternativa es que cambien de herramienta y usen un poco sus manos. Mientras
ellas están ahí abajo, no está de más que se den una vuelta por lo que muchos
consideran el punto G del hombre:
la próstata.
Es un pequeña glándula
que segrega el llamado líquido prostático, el principal componente del semen,
ubicada en la zona que se encuentra entre el ano y los testículos. Después
de todo, si le pedimos a nuestra chica que nos toque "por ahí" no va a dudar
acerca de nuestra sexualidad.
Para muchos la mejor posición
durante la fellatio es estar acostado, aunque hay quienes prefieren estar
parados y sentir cómo les tiemblan las piernas cuando están a punto de llegar
al climax. Si nuestra chica supiera que nunca vamos a pensar mal de ella si
es un poco creativa...