Los recuerdos, el pasado y las "historias" son su punto fuerte.
Son los niños ideales para los abuelos que sepan y quieran contar historias. En ellos siempre tendrán un atentísimo escuchante con una memoria prodigiosa para guardar en su interior, como un tesoro, las enseñanzas recibidas o los patrones de conducta asimilados por esta vía.
Su educación pasa por varias etapas alternativas. No es posible anunciar cómo o cuál va a ser su comportamiento, por ejemplo, en el próximo curso o en tal asignatura. Todo depende de las influencias que reciban de los compañeros y profesores con que se encuentren o de la empatía que provenga de ellos. Su influenciabilidad es clara.
Son niños totalmente plasmáticos o moldeables. Todos lo pueden ser, pero los pertenecientes a este signo lo son más. Esta condición les acompañará toda la vida, pero en esta etapa de la niñez es donde más se notará, puesto que el signo de Cáncer gobierna esta etapa vital.
El sentido de protección y cobijo, no deja lugar a ninguna duda en ellos. Una mano extendida con cariño, un gesto de ternura, un regazo de cobijo siempre es aceptada por ellos de una forma inequívoca. No les importa la espera o la rutina, siempre y cuando tengan su rincón favorito en el que poderse refugiar.
Los objetos pequeños y toda clase de cosas que guarden un recuerdo sentimental para ellos son coleccionados con auténtica delectación como sus mejores tesoros. Lo curioso pero verdadero es que mucho tiempo después, los siguen conservando para sorpresa de los que les rodean. Su salud es deficitaria en el estómago.
No porque este órgano sea débil en ellos, sino porque en él "plasman" todos sus "disgustos, frustraciones y nervios", y lo hacen dé tal forma que termina por debilitarse.
Una constante en su educación, motivada por su timidez, es su silencio. Hay que invitarles, con todo cariño, a que se expresen y que no guarden en su interior tantas emociones como suelen vivir. La pintura y el modelado es su forma excelente de apreciar su estado de ánimo, para poderles brindar ayuda.
El agua y la cercanía a la misma es un gran relajante para su salud y bienestar físico y psíquico. La humedad en general es la mejor manera de que estos niños se sientan de verdad en su "hogar".
Este último concepto es emblemático para este signo y la verdadera esencia que los define. Los movimientos de hogar, e inclusive los cambios dentro del mismo, les suelen afectar en gran manera porque pierden su seguridad. Son amantes del misterio y esto es un gran incentivo en su educación, si es bien fomentado. Las lágrimas suelen acudir a sus ojos con facilidad. Esto es una forma de su expresión más genuina, pero también puede ser una manera muy sutil de "chantaje" para no encarar responsabilidades en su etapa de estudios.
Hay que prestar atención a sus constantes "fugas de memoria". No son olvidadizos para nada, pero cuando se sientes atrapados o indecisos son unos verdaderos "maestros" en desconocer hasta su nombre, si llegara el caso. Fomentar la autoestima y la capacidad de riesgo es el mejor camino para equilibrar en ellos su potente imaginación y fantasía, y hacer que la misma sea aplicada a la realidad de la vida cotidiana.