No
les gusta pasar desapercibidos, y habitualmente, lo consiguen.
La sinceridad y la nobleza son las virtudes que más admiran y buscan en los
demás. No les importa llevarse la peor parte en su pandilla de amigos, cuando
hay que dar la cara. Su liderazgo no se cuestiona, pero no pueden admitir la
cobardía, y mucho menos, la falsedad. Una mentira para ellos es el camino más
corto para que abandonen una relación.
Suelen tener hábitos alimenticios bastante informales.
No se adaptan con facilidad a los horarios, y para nada, a las disciplinas.
Con ellos hay que estar en continuo batallar para que obedezcan una simple norma.
Debido a esto, su alimentación puede ser caótica y falta de alimentos básicos.
La comida, para ellos, es una cosa que se debe de hacer con rapidez y en el
menor tiempo posible porque es un verdadero "lio".
En su patología dan verdaderos sustos a los padres. Son los típicos niños que
aumentan con mucha rapidez en su temperatura corporal cuando están enfermos.
De la misma forma, y tras un período de 24 o 48 horas pierden la fiebre, y se
han recuperado de forma fantástica.
El susto ha pasado, pero los padres están deshechos. Un infante Aries, que se
precie de serlo, se las apañará sea para tener un par de importantes cicatrices
en la cabeza, como recuerdo y marca para el resto de su vida, de sus aventuras
infantiles. No tienen prejuicios con sus amistades.
Cuanto más amigos tengan mejor, más pueden extender sus deseos de dominio. Un
buen líder se caracteriza por tener numerosos seguidores, ¿ de qué le serviría
una pandilla reducida de amigos ?. Sus relaciones con los demás miembros de
la familia vienen marcadas por el dinamismo y la energía. Son realmente agotadores
para cuantos están a su lado, mucho más, para los familiares cercanos.
No es bueno engañarles, ni mentirles. Eso no les gusta en absoluto. Ir de frente
y explicarles las cosas con claridad es la mejor postura con ellos. Tomar otra
actitud es una fuente continua de disgustos y peleas.
El sano orgullo que sienten de su familia les convierte en fieles defensores
de sus hermanos. No rehuyen nunca una pelea cuando se trata de defender a uno
más débil que ellos, y no se arredran ante ningún castigo. La paciencia y la
tenacidad no son dos cualidades que tengan en abundancia.
Éstas tienen que ser fomentadas en su educación para compensar su continua ardorosidad
e inquietud. Tienen excelentes ideas y son bastante despiertos en su forma de
pensar. Por eso, no les agrada estar detrás de nadie.
Su peculiar defecto es no mantener esas buenas ideas hasta el final para conseguir
que den todo su fruto.