Los ordenadores, la informática y toda clase de máquinas
electrónicas son su fuerte.
En ellos se apoya para mantener viva su curiosidad y, a la vez, poderla calmar.
Sus relaciones con los demás son vividas bajo el prisma de la camaradería. No
es nada discriminativo con los ambientes que le rodean, y siempre que haya oportunidad
de aprender y de mezclarse en ellos, él lo hará. Sus cambios de humor son bastantes
desorientadores para sus profesores y familia. No tiene ningún obstáculo para
afirmar hoy lo que ayer negó. No le importa volver una y otra vez sobre un punto
no aclarado intelectualmente y busca por todos los medios a su alcance el saciar
su "sed" de conocimiento.
Con los años se va convirtiendo en una persona de gran cultura, pero muy extravagante
en sus manifestaciones externas.
Siendo un signo humano puede convertirse en un misántropo, no porque dude del
ser humano, sino porque no puede entender porque no supera las pruebas que la
vida le ofrece con las técnicas que conoce. Sus reacciones nerviosas y su inquietud
le hacen bastante espasmódico en sus manifestaciones.
Esto no es un problema siempre que se entienda que no son reacciones duraderas,
sino motivadas por sus cambiantes estados de ánimo. Estados que tienen que vivir,
puesto que se tornaría dictatorial e irrefrenable si viera cortada su independencia.
Las relaciones con él están basadas siempre en la comprensión, aún de sus rarezas,
que las tiene desde la infancia, sin darles mayor importancia.
Entonces, este signo se sentirá seguro y podrá acometer su amplia labor de atención
a los problemas sociales en los que se irá implicando con soluciones prácticas
y eficaces. Sus relaciones fraternales son una extensión de las del colegio.
No discrimina con facilidad, y sus hermanos son sus "colegas" en la casa.
Toma lo que desea y da lo que se necesita, pero el afecto y la atención cariñosa
al detalle no le hacen perder demasiado tiempo. No es persona que se caracterice
por sus efusiones sentimentales, y menos en público. Si esto es entendido, su
fidelidad no tendrá ningún problema en permanecer.
De no ser así, se tornará nervioso e inquieto, abandonando con toda facilidad
las ataduras establecidas. Su patología está centrada en el sistema nervioso,
pero en la infancia, los golpes y lesiones en pantorrillas son lo que les puede
parar, lo cual lleva con gran disgusto, pero que es muy necesario para ir centrando
y serenando unas energías que surgen a "borbotones" y que sólo ellos tiene la
oportunidad de canalizar.