REENCARNACIÓN,
LA INMORTALIDAD A TU ALCANCE
Decía
el psicólogo Jung que las cosas suceden, y al suceder,
tienden a producirse grupos de cosas similares. Francis Bacon
también hablaba de "hábitos
mentales" aprehendidos por el hombre al nacer
y no adquiridos por la experiencia del día a día.
Una de las preguntas más viejas del hombre es si existe
realmente el libre albedrío o hacemos las cosas porque
el destino ya está escrito.
El tema entronca
directamente la reencarnación, una teoría que
apunta que somos el resultado de multitud de vidas pasadas de
las que nuestro espíritu va absorbiendo conocimientos
para trascender al universo cuando alcance la perfección
tras muchas experiencias.
El objetivo
de este tema es intentar dilucidar si has tenido vidas pasadas,
dónde y cómo se han desarrollado. Para ello deberemos
modificar nuestra perspectiva psicológica, de manera
que "abramos la mente" a la posibilidad de ser el
resultado de muchas vidas anteriores. Como siempre, el hecho
de no creer en la posibilidad de algo, impediría que
ciertamente pudiéramos acceder a esa información.
Avisamos que
el experimento es de difícil verificación, sobre
todo por terceras personas, ya que la experiencia de poder conectar
con esas vidas ya vividas pero no recordadas es una experiencia
muy íntima en la que los demás sólo nos
podrán ayudar superficialmente.
En principio,
todas las vidas pasadas son accesibles para todos, sólo
hay que saber orientar nuestra perspectiva para poderlas "recordar".
UNA EXPERIENCIA MUY ÚTIL
El poder acceder
a esa información vivida pero no recordada puede ser
inmensamente útil para nuestra vida presente. No se trata
de descubrir si fuimos malos o buenos en vidas pasadas ni de
equilibrar karmas por el posible daño que nos causaran
a nosotros o que causamos a otros. Eso ya no importa porque
cada vida tiene su lógica interna. Pero sí es
cierto que pasado, presente y futuro fluyen en la misma dirección
y que los actos de otras vidas pueden influir en las siguientes,
pero sólo desde el punto de vista del aprendizaje espiritual.
De una vida
a otra nos llevamos información, facultades físicas
y rasgos de nuestro carácter. Esas características
básicas de una persona pasan de una vida a otra, por
eso una disposición a la música, por ejemplo,
puede significar que en otras vidas fuimos grandes músicos
o nos dedicamos profesionalmente a ella.
Otro de los
rasgos que marca nuestra actual vida es la forma en que morimos
en las pasadas. Muy de vez en cuando podemos sentir la necesidad
de "acabar lo empezado"
sin ni siquiera saber qué es lo que no acabamos exactamente,
lo que nos puede llevar a una búsqueda frenética
de ese "algo" en la actual
vida.
El método
más común para descubrir cómo hemos sido
en el pasado suele ser la hipnosis. Acudir a un hipnólogo
profesional con experiencia en regresión será
sin duda un buen método para empezar a conocer qué
es lo que hemos sido en el pasado. Es conveniente grabar las
sesiones en magnetófono o vídeo para poder después
aplicar esas experiencias al presente. En un caso de regresión
exitosa el sujeto volverá a vivir por unos instantes
en la mente de aquella persona que fue hace tiempo. Si, por
ejemplo, en una de nuestras vidas anteriores fuimos un campesino
del antiguo Egipto, el sujeto será capaz de sacar al
exterior ese conocimiento aprehendido y hablará en el
idioma en el que hablaba entonces, con gramática, sintaxis
y acento incluidos.