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Una industria insaciable
España -como toda Europa- ha entrado de lleno en la realización de cine X. Nombres como Eva Morales son ampliamente conocidos, mientras que películas como Las Excursionistas Calientes son títulos "clásicos". En este país, el género tuvo su origen en los viejos cabarets del Raval barcelonés, los primeros en presentar strip-tease en vivo. En esa misma ciudad, Calle22.com entrevistó a José María Diago Subirana, quien hace tres años realiza largometrajes propios.
Con el surgimiento de la Internet y la evidente proliferación de la pornografía en la llamada aldea global, muchos llegaron a creer que la industria del video-porno estaba destinada a desaparecer, ya que por medio de la red las personas se evitaban el hecho de ir al “video-club” y pasar por la vergüenza de alquilar una “peli-porno”.
Pero al contrario de lo que se creía, la telaraña cibernética simplemente amplió la demanda para todos los gustos (hasta las perversiones que rayan la ilegalidad) y de paso se convirtió en una inmensa fábrica publicitaria para esta multimillonaria industria, que se encuentra en pleno auge y a la que hoy en día cualquier persona del mundo puede tener un acceso fácil y privado.
Productos que anteriormente solo se podían encontrar en tiendas especializadas y a las que mucha gente, quizás por tabú, no accedía, ahora tienen un mercadeo más personalizado y aún más anónimo, al que se puede acceder desde un computador doméstico. Paralelamente, los empresarios de la industria del cine X han trabajado sin descanso en la creación de nuevas productoras que han ido apareciendo poco a poco.
En los años 80, cuando el cine X vivió su primer boom importante (principalmente porque en ese momento la mayoría de las casas contaban ya con un reproductor de video), toda la oferta procedía, prácticamente, de EEUU o Alemania. En el primero de los casos, su publicidad era promovida, irónicamente, por la persecución de las autoridades, y en el segundo por la "calidad" del contenido, sin interesar que era realizado de una forma muy "doméstica".
En Norteamérica, finalmente, esta industria se consolidó debido a la cantidad de dinero que producía al ser el único mercado mundial estable. Además, en 1985 se comenzaron a realizar los primeros festivales de cine X en Las Vegas y San Francisco.
Con lo anterior, Europa se dio cuenta de que no se podía quedar atrás y dejar esta gran torta en manos de los norteamericanos. Por eso, el viejo continente se interesó en generar una industria, que desde los países nórdicos se fue extendiendo hasta el mediterráneo, siendo España, por supuesto, el último eslabón en incorporarse debido al aislamiento franquista.
En ese sentido, es muy común oír hablar en España de cómo en los años 80 cientos de buses cargados de señores procedentes de la Península Ibérica llegaban cada fin de semana a las ciudades francesas de Touluse o Marsella, única y exclusivamente para visitar las salas X que ya existían en este país.
Mas allá de las silicónicas rubias
Y aunque Estados Unidos es un país que tiene más de 20 años de experiencia en la producción de cine X - además de haberle dado al mundo las más legendarias “porno-stars” como Ginger Lee, Tracy Lord o el archifamoso Ron Jeremy- los expertos aseguran que su oferta se estancó en aquello de las silicónicas rubias doradas, lujosas mansiones y aburridas escenas amenizadas por una característica música de fondo. Mientras tanto, y con la opinión de los conocedores de fondo, Europa ha creado un estilo propio en cada país y ha introducido elementos "intreresantes" en el contenido de sus películas.
En Italia, por ejemplo, se ha generalizado el uso del formato cinematográfico (35 mm). Esto ha desatado una competitividad grande frente a la industria americana y de paso ha llevado al conjunto europeo a arrasar actualmente en los niveles de ventas, según lo testificó José María Diago Subirana.
Diago Subirana es el gerente general de Internacional Film Group (I.F.G.), empresa que distribuye más del 40 por ciento del cine X que se ve en España y que hace tres años se lanzó a la aventura de realizar largometrajes propios y con actores españoles. Calle22.com tuvo oportunidad de hablar con este personaje en Barcelona.
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internet
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de video- porno
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millones de pesetas a la mejor producción aficionada de cine
X.
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La verdad sobre los Archivos X
Calle22.com-
¿Cómo se involucró en este
mundo X?
José M. Diago S.- Hace 25
años en España era imposible ver una película de este
género, mientras que en países vecinos su comercialización
ya era muy normal. Entonces mis hermanos y yo, en varios viajes a Francia,
nos preguntamos por qué España no podía contar con estos
productos, en un momento en que si era bien cierto que la represión
que se vivía en el país era muy fuerte, de todos modos era propicio:
así como mucha gente se jugaba la vida cada día defendiendo
las ideas políticas, nosotros pensamos que no nos íbamos a arriesgar
por dar nuestro aporte al progresismo, permitiendo que la gente tuviera la
libertad de disfrutar tranquila de su sexualidad.
Entonces empezamos a comprar cintas de video pornográficas en Francia y las introdujimos en España y rápidamente mucha gente nos empezó a llamar a pedirnos que se las grabáramos o se las vendiéramos . Fue así como nos metimos en este negocio y luego, cuando reunimos un poco más de dinero, viajamos a EEUU e hicimos contacto con gente de allí para que nos enviara material regularmente.
Así nació esta industria.
Calle22.com-
¿Quiénes miraban
estas películas X en esos tiempos?
José M. Diago S.- Aquí
en España la mayoría de nuestros primeros clientes eran hombres.
Este es un país machista y siempre ha de pasar mucho tiempo antes de
que la mujer pueda acceder a las cosas sin ser mirada como un animal raro,
lo que no quiere decir que las mujeres no vieran cine X. Estos conceptos cambiaron
muy rápidamente en España con la llegada de la democracia, con
lo que se vino una liberación sexual muy fuerte. En poco tiempo todo
esto pasó a ser muy normal, aparte de que los medios de comunicación
dejaron de ser la censura oficial de todo.
Ahí empezamos a actuar con total libertad y así se pudo crear una industria competitiva.
Calle22.com- ¿En
que se diferencian de la industria americana?
José M. Diago S.- EEUU siempre
fue nuestro referente obligado, ya que era el único producto que se
encontraba en el mercado y no teníamos opción de comprar nada
mejor. Pero desde un principio en Europa nos dimos cuenta que la calidad de
este cine no era tan buena o no tenía una estética muy sensual.
Entonces fue cuando Europa empezó a producir cine propio, pero mucho
más comprometido, apostando por un contenido y cuidando más
la realización. Ahí radica la diferencia.
Además, Europa creó escuelas diferentes como la italiana o la alemana. Con esto no quiero decir que el cine X que actualmente se hace en América es malo. Incluso, a raíz de la competencia que les hemos hecho, es una industria que se ha tenido que renovar y, hoy por hoy, hace muy buen material, pero siempre muy diferente al nuestro.
Calle22.com-
Hablando
de actualidad, ¿cómo les ha afectado Internet en su negocio?
José M. Diago S.- Internet nos
ha abierto muchas puertas y nos ha permitido tener un contacto más
directo con nuestro clientes, así como ofrecerles mayor confidencialidad.
Pero lo más importante que nos ha aportado la red es que se plagó
de material de todo tipo, superando el concepto de la típica foto de
una mujer desnuda. En Internet se empezaron a ofrecer productos para todas
las tendencias sexuales imaginables y esto amplió nuestras carteras
de clientes, ya que ahora vendemos películas de todas esas tendencias.
La verdad es que Internet ha dado un empuje importante a esta industria y
la ha llevado a convertirse en la principal empresa multinacional de la red.
Calle22.com- ¿Eso
significa que este sector no ha sentido la crisis que vive actualmente Internet
a nivel mundial?
José M. Diago S.- El descalabro
ha sido general y muchas empresas puntocom X han tenido que cerrar debido
a que es tanto el volumen del tráfico que ya nadie quiere pagar por
bajar material pornográfico. Pero, lo importante es que se han creado
los canales de comunicación para hacer un mercado y eso ya ha quedado
en la mente de las personas. Ahora solo queda esperar a que se monten las
infraestructuras.
Calle22.com-
Ustedes en su página web tienen material
de pago ¿alguien accede a él?
José M. Diago S.- Sí,
mucha gente, pero esto no es lo importante para nosotros. No nos interesa
en estos momentos ganar dinero por ese concepto, lo importante es mantenernos
ahí para algún día poder ser un verdadero supermercado
virtual del sexo y que la gente lo pueda utilizar sin ningún riesgo.
En la última edición del festival de cine X de Barcelona hubo un congreso de webmasters de páginas de contenido sexual y se pudo comprobar que se trata de gente muy seria y muy bien preparada la que habita este negocio. Eso me sorprendió y me demostró que tenemos que alistarnos para el futuro inmediato.
Calle22.com- Finalmente,
¿cómo definiría usted al otro motor de esta industria:
las acrtices porno?
José M. Diago S.- Son mujeres maravillosas.
Yo he conocido muchas -y que conste que yo tengo mujer y familia- y de verdad
son muy profesionales.
La gente piensa muchas cosas erróneas sobre ellas: yo he oído hablar a mucha gente que las sitúa dentro del negocio ilegal de trata de blancas, pero la verdad yo nunca he visto nada de eso. Aquí en España todo el mundo conoce quiénes son las actrices y cualquiera puede ir a entrevistarlas y ver cómo viven. Y lo más importante es que, incluso, pueden ver como ellas llevan esto como una profesión, algo que además disfrutan.
A mi una vez me dijo una actriz italiana que ella pensaba que le estaba haciendo un franco favor al mundo: mostrándole todo lo que se puede disfrutar en esta vida, en lugar de estar arreglándolo todo a punta de pistola.
Y la verdad, yo creo lo mismo.