La pareja y...
Shiatsu
En la filosofía
oriental se determina que el hombre, lejos de dominar la Naturaleza, está
a su mismo nivel y debe compenetrarse con ella si desea evolucionar. En la
Naturaleza reside el secreto de la relajación, la serenidad, la desconexión,
el equilibrio absoluto que se debe mantener en cualquier circunstancia de
la vida.
Los Puntos Sensuales Por Excelencía
El masaje SHIATSU tiene un doble efecto; por un lado proporciona una sensación de bienestar y sensibilidad, y por otro se consigue una sensación de placer que aumenta considerablemente la potencia sexual al estimular el sistema hormonal y la adrenalina.
Para el hombre:
Los tres puntos de presión
se hallan en las vértebras sacras y son los que regulan el funcionamiento
de los órganos genitales. Hay que realizar diez presiones de tres segundos
en la zona sacroilíaca.
Para
el bienestar realizar presiones de tres segundos en la cruz del estómago;
para relajarse y aportar placer a su pareja, acariciar las siguientes zonas:
- Para estimular las reacciones sexuales ejercer una presión alrededor del ano, es decir, entre el ano y los genitales.
- Una presión en los testículos es muy revigorizante.
- Termine con una nueva serie de presiones en zona sacra y en la cruz del estómago y así conseguirá una mayor duración del acto sexual.
Para la mujer:
- A fin de estimular las reacciones sexuales de la mujer, comience ejerciendo una presión en la glándula tiroides que se sitúa en la zona frontal del cuello, justo encima de la clavícula.

- Excitar las glándulas
suprarrenales con el puño.

- Continuar con una presión completa de todos los puntos sexuales situados a ambos lados de la tercera, cuarta y quinta vértebras lumbares.
- Hágalo de arriba hacia abajo y apretando con todo su peso.

- Termine con un tratamiento de SHIATSU en la glándula tiroides, las glándulas endocrinas, situadas entre los senos y la región inguinal situada entre las piernas.

Así, el hombre y
la mujer alternarán los masajes energético-sensuales, alcanzando
un estado de bienestar recíproco y viendo como su placer sexual se
prolonga indefinidamente. Esta armonía de la pareja les llevará
a un equilibrio físico y mental que, según la filosofía
japonesa, se define como "Naturaleza perfecta".