Los chantajistas

 

Suele haber personas que consciente o inconscientemente se valen de los démas para mover los hilos a su antojo. Se trata de los chantajistas emocionales.

A menudo resulta complicado saber cuál es la barrera que separa la dependencia del amor. Como cualquier comunicación basada en el egoísmo, el chantaje emocional puede convertirse en un arma muy destructiva. Quienes la utilizan presionan y extorsionan hasta conseguir que los hijos, la pareja o los padres hagan lo que se les pide y de esa manera ponen en juego la autoestima del otro y especulan con el sentimiento de culpa. Como la manera que tienen los chantajistas emocionales de solicitar lo que desean es premeditada, pueden disfrazar muchas veces sus exigencias de amabilidad y preocupación, con lo que sus víctimas habrán de actuar de modo firme y trabante si desean preservar un poco de dignidad.

Cómo desenmascarar a un chantajista emocional? Éstos pueden adoptar distintos rostros.


Los que castigan:
Se rodean de poder superficial para dominar a los demás mediante amenazas:"o haces lo que te dijo o..." Ellos inhiben, pero raramente cumplen los castigos que prometen. Casi siempre se vcalen del a vulnerabilidad de sus relaciones para mover sus hilos a su antojo.

Los autocastigadores:
Como no son responsables de su vida, sus amenazas están dirigidas a enfermarse o dañarse ellos mismos. Con su " si no haces esto enfermaré, moriré etc..." logran que sus víctimas se sientan culpables y accedan a sus exigencias.

Los sufridores:
De carácter por lo general depresivo y callado, se valen de suspiros y silencios mortíferos esperando que los démas sepan qué les ocurre. Su modo de pensar es: " Tendrías que saber qué me pasa si me quieres". Jamás amenazan abiertamente. Ellos hieren y confunden.

Los que prometen el cielo:
Hacen promesas a cambio de obediencia incondicional. Como jamás las llevan a cabo, quienes creen en su buena voluntad acaban por perder no sólo su autoestima, sino también la capacidad de confiar en sí mismos. Aunque no resulte fácil, quienes conviven con manipulador han de poner coto a su actitud. Imaginemos, por ejemplo, que nos damos cuenta de que nuestra pareja nos chantajea constantemente., 

Soluciones:
En primer lugar, hay que dejar de sentirse culpable, por que nadie es responsable de lo demás. Aunque sea cierto que podemos intervenir en su felicidad que sea o no feliz no depende de nosotros. Por la misma razón no somos culpables de que las cosas le salgan mal, por mucho que no lo eche en cara. Otras propuestas: motivarlo a expresar lo que le ocurre para ayudarlo a comprender sus sentimientos, cómo nos manipula y las razones por las que lo hace. En última instancia, sugerirle buscar ayuda prefesional y en muchos casos pedirla nosotros.

Si, por lo contrario, uno se reconoce como chantajista, puede intentar cambiar sus tendencias manipuladoras, no sólo dañan a quienes lo rodean, si no que lo perjudican.

Resulta fácil rehuir la responsabilidad de nuestra propia vida, y dejarla en manos de los demás, pero considerar a los otros " culpables" de lo que uno siente es una señal de inmadurez. Si, incluso siendo consientes de que lo hacemos, somos incapaces de abandonar esta conducta, ha llegado el momento de pedir ayuda psicologica