
El hipocampo
Las olas son una cortina perfecta el sexo playero explícito. Al cubrir a los amantes de la cintura para abajo, brinda la ocasión perfecta para las exploraciones submarinas. Los dos se abrazan, dejándose llevar por el ondulante subibaja del mar, y comienzan a besarse y apoyarse uno en el cuerpo del otro, haciendo más contacto cada vez más cercano. Él aprovecha para sacar a pasear a su pez y lo lleva de recorrido por la pecera de ella.
avistaje orgasmico
El se sienta con la espalda apoyada en un árbol o una duna y se ella se ubica sobre él, y los dos quedan mirando el paisaje. Los movimientos de sube y baja se acompañan de todo tipo de caricias, al tener ambos las manos libres.
Monta esa ola
Hace dos años me fui a Villa Gesell con unos amigos en carpa. A la noche íbamos a un bar que siempre se armaba una onda. Habíamos ido sin un mango, así que más que nada dábamos vueltas para levantar minitas. Y una noche ligué de los lindo. Chamuyo mediante la mina me dice: 'vení, vamos a dar una vuelta'. Caminamos por la playa y nos metimos en una carpa. Franela a full, la doy vuelta y le chupo el cuello. Y cuando estoy por entrar, me mira y me pregunta '¿Nunca lo hiciste por atrás, no?'. La verdad era que no, se lo dije y eso la excitó un montón. Así fue mi debut trasero", festeja Nico (22). Kamasutra Playero: Acuática alfombra mágica. Ella se acuesta boca abajo sobre la colchoneta inflable. Los dedos de él abren el camino a la penetración trasera. Atención: algunos bronceadores pueden provocar irritación, por lo que no pueden usarse como lubricante.
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TEMAS.. Plan Táctico y Estratégico del Galanteo.
¿Cómo saber cuándo es amor, lujuria o matrimonio?
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aunque el agua casi siempre estaba muy fría. Los dos estábamos con ánimo de hacer el amor en cada rincón. Así que recorrimos cada día una playa distinta y nos dimos el gusto de tener sexo en montículos de arena, entre arbustos, en el agua, en fin, cada vez que nos sentíamos a salvo de miradas, le dábamos piedra libre al instinto. Pero una de las mejores sacudidas fue en el muelle de una pequeña playa privada, a la que no nos había invitado nadie. Inolvidable." Kamasutra Playero: Pesca con caña Ella se sienta en el borde del muelle, con las piernas abiertas sobre los hombros de él. Ella apoya sus codos en la madera y se entrega a recibir placer oral. Después del orgasmo cambian de posiciones. Ella queda parada delante de él, y se auto acaricia con el pene, pasándolo por su vientre y sus pechos para luego devolverle los besos generosamente. Un spa erOtico
La playa tiene accesorios de todo tipo para los amantes. Inocentes juguetitos pueden convertirse en pícaros aliados. Los bronceadores también albergan dobles intenciones. Y ni hablar de los toallones gigantes, el invento más festejados por los devotos del Playasutra. Postura del kamasutra: Vení que te seco. Los dos se sientan, pecho con pechos, en una posición ideal para besarse y franelearse hasta punto clímax. La penetración se acompaña de movimientos hacia arriba y abajo.
arenas hot
La arena es una plataforma calentita que se adapta debajo de la lona a las salientes y entrantes del cuerpo, y
contagia su espíritu amigablemente sinuoso al cuerpo mientras los rayos del sol se ocupan de despertar las terminales sexópatas de la piel. "Esto pasó en La Lucila del Mar, que es un balneario chico y al que va gente ´bien´, como si eso quisiera decir algo", cuenta Mariano, (34). "Era pretemporada, yo estaba saliendo con una mina que me daba vuelta en la cama. Ella estaba muy enamorada, y a mí sobre todo, me gustaba mucho. Llegamos y fuimos directo a la playa, era de tarde. No había casi turistas, pero la playa no estaba solitaria totalmente. Pusimos las lonas y ella se empezó a quitar la ropa, con toda la intención de hacer el amor. Me dijo: ´No me importa para nada que nos vean´. Yo la seguí. La gente pasaba y nos miraba, era muy evidente lo que estábamos haciendo. Fue de película." Kamasutra playero: El misionero audaz La clásica postura tiene otro gusto al aire libre. Él se acuesta encima de ella, y la penetra controlando diferentes intensidades. Ella entrelaza sus piernas en la cintura de él para agregar chispas.
Olas de fuego
Para quienes están bien dispuestos a la aventura, las vacaciones tienen el riesgo de lo inesperado. Todo puede pasar con tanta piel al descubierto y tanta hormona flotando en el aire pegajoso. Postura del Kamasutra: ¡Guarda con las algas! Ella se agacha casi noventa grados y apoya las dos manos en las rocas, teniendo cuidado de las zonas resbalosas. El la toma por los hombros mientras introduce el pene en su vagina. gracioso", aclara.
FUENTE: REVISTA HOMBRES