Creadora de reinas
A
lo largo de 18 años, ella ha preparado a las señoritas que han representado
a nuestro país en el concurso Miss Universo, que el próximo año se efectuará
en Panamá.
Para los que estamos en los medios de comunicación, parece improbable que alguien en Panamá no conozca a Nikki de Roy, pero para beneficio de los que oyen su nombre por primera vez, habría que aclarar que es ella quien, a lo largo de 18 años, ha preparado a las misses o, para decirlo en buen español, a las señoritas que han representado a Panamá en el Miss Universo. Y es, además, el talento creativo detrás de muchas producciones artísticas, incluyendo teatro y desfiles de modas.
Sabor a miss
El 2002 ha sido un año de buena cosecha para Nikki de Roy, quien por cierto gusta mucho del vino, pero solo los fines de semana. Una de sus chicas, Justine Pasek, fue coronada primera finalista de Miss Universo. De Justine, dice Nikki: Entró a Physical a los 16 años para participar en Chica Modelo, que ese año ganó Yamani Saied. Se quedó en la empresa; se hizo cargo de diferentes producciones; y modeló profesionalmente dentro y fuera de Panamá. Justine trabajó mucho de adentro hacia fuera, un sistema en el que Nikki hace mucho énfasis. Su triunfo, que es "el logro de muchos años de dedicación, entrega, profesionalismo y cariño", arropa a muchas personas y empresas, entre las que sobresale RPC. "Si no fuera por ellos y por la inversión que hacen en este concurso, nada de esto se habría logrado. Ellos son los gestores de Señorita Panamá", afirma Roy. "El equipo técnico de Señorita Panamá es muy profesional. Su productora ejecutiva, Kareen de Farías, es incansable, organizada, y logra resultados óptimos gracias a su entrega incondicional. Por su parte, Catya Vargas, de Medcom, ha sido el impulso fundamental para convertir a Señorita Panamá en lo que es hoy".
Se rumoraba que este año la preparación de las misses no estaría a cargo de Nikki de Roy, ¿es cierto?
Eso es absolutamente falso. Lo que ocurre es que, tras este triunfo tan maravilloso, hay interés en darle a las chicas una preparación total, absoluta. Medcom está incluyendo seminarios de valores, de autoestima, de vocalización…evidentemente yo no puedo dar ese tipo de seminarios, pero, como siempre, voy a tener que ver en todo con esas niñas, a nivel físico y espiritual: cómo se ven, cómo se proyectan, cómo caminan y cómo bailan.
Repetidamente has mencionado tu privacidad y el hecho de que te gusta trabajar en la sombra, tras bambalinas. ¿Qué es entonces lo que te atrae de este mundo de belleza y glamour?
Cuando estaba chiquita, mi mamá me daba retazos y yo misma le hacía la ropa a mis muñecas. Pasaba vistiéndolas y desvistiéndolas. Y en la escuela, yo era la encargada de maquillar y vestir a todo el mundo cuando había una actividad. Me encanta ver llegar a las niñas con la cara lavada y la ropa que trajeron de su casa y transformarlas. Para mí es como si estuviera jugando muñecas, y lo gozo tremendamente.
La mayoría de las concursantes de Señorita Panamá son chicas de Physical. ¿No crea eso un conflicto de intereses para ti, como entrenadora, a la hora de preparar chicas de otras agencias?
Este año, precisamente, hay 14 chicas de las cuales 12 son de Physical y dos de Bob Actions. Me encantaría que les preguntaras cómo se sienten y cómo he sido yo con ellas. Desde el primer día les dije que mi corazón y la agencia estaban abiertos para ellas. Con todas me entrego igual; no está en mí hacer diferencias.
Se habla de que hay favoritismo dentro del concurso. ¿Qué puedes decir al respecto?
El jurado de Señorita Panamá es totalmente transparente. Yo no lo conozco hasta el día de la entrevista; no me interesa saber quiénes son; no me gusta tener nada que ver con ellos. La selección es diáfana, transparente.
También se dice que el concurso es racista. Que solo salen mujeres blancas, que no representan el estereotipo de la mujer panameña. ¿Es eso cierto?
Yo siempre he creído en Panamá como un crisol de razas; tú lo puedes ver en Physical. Nuestra Chica Modelo hace dos años fue Nelda Sánchez, una morena espectacularmente bella. Y Tanisha Drumond, una colonense hermosísima, fue Señorita Panamá. En la agencia no tenemos una modelo oriental, pero matamos por…
Ustedes hacen la preselección, ¿qué criterios utilizan?
Marie Claire y yo tenemos una visión diferente, complementaria. Obviamente después de 18 años uno tiene un ojo para ver el potencial que puede tener una chica dentro del concurso. Hacemos comerciales todo el tiempo, así que sabemos quién funciona frente a la cámara y quién no; qué tipo de maquillaje correctivo se podrá usar… Evidentemente, mientras más alta, mejor, pero Justine obviamente no es la mujer más alta de Panamá… Es una mujer muy completa, que tiene consigo aquel pequeño ingrediente que se llama "ángel", que no lo tiene todo el mundo.
¿Te ves haciendo esto por mucho tiempo?
Definitivamente, sí; me encanta lo que hago, lo disfruto enormemente y ya mis hijos están grandes…el menor tiene 20 años. Además, no perdemos la esperanza de que algún día nuestras modelos puedan vivir de ser modelos.
Nikki se describe a sí misma como una persona de un gusto clásico-moderno, amante de la privacidad, muy trabajadora, dedicada en primer lugar a crearimagen en mujeres. "Tengo una agencia de modelos desde hace 17 años y soy experta en Color me beautiful", un sistema que asocia a cada mujer con una de las 4 estaciones, según su colorido natural. Además, es socia fundadora y actual presidenta de Fanlic, la Fundación de Amigos del Niño con Leucemia y Cáncer.
Sus días, que empiezan con una
sesión de ejercicios en casa y que no terminan sino hasta cuando el trabajo
haya terminado, transcurren entre misses y modelos, que ella separa en dos
grupos: "la modelo es una persona muy sencilla, de cara lavada y muy
natural, que se la convierte
en lo que uno ve en las pasarelas; la miss es una niña que debe estar perfectamente
puesta desde que se levanta hasta que se acuesta.
Una miss tiene que ser el prototipo de la mujer ideal".
Esas chicas de cara lavada
En su agencia de modelos, Nikki
de Roy tiene por socia a Marie Claire de Bueno, "una persona abierta, muy
vanguardista". Juntas han logrado darle relevancia a las modelos profesionales;
y han trabajado para lograr que se les remunere económicamente. "No ha
sido fácil", afirma Nikki.
"Cuando yo era modelo, me pagaban con ropa del almacén al cual le modelaba.
Marie Claire cambió las cosas: llegó a Panamá, se convirtió en la modelo
top, y logró que le pagaran". Eso se ha mantenido, pero la paga y el
medio son tan limitados, que muchas aspiran a salir.
Nikki reconoce que: "La vida de modelo es difícil; tienes que mantenerte en un peso; tu piel tiene que estar perfecta; debes estar dispuesta a pararte a las 4 a.m. para una sesión; y además, a nivel internacional, es un medio en el que hay libertad absoluta en todo sentido. La chica que sale de Panamá tiene que tener una gran entereza; sus valores y su moral deben estar muy claras para no enredarse".
|
“La señora Nikki
es "primavera".
"Yo nací en Chiriquí y a los 17 años me vine a Panamá a estudiar. Fue Ana Gabriela quien me trajo a Physical y me entusiasmó con la idea del modelaje. Entonces, mis papás vinieron a reunirse con la señora Nikki y ella pasó a ser como mi mamá, porque ellos siguen en Chiriquí. Ella es mi protectora, mi mentora. Yo era una persona introvertida, cerrada, que creaba un muro que se ha ido derrumbando, en gran parte, gracias a ella”. Analía Nuñez Modelo/Señorita Panamá
“Desde el momento en que fui coronada, Nikki se encargó de todo, desde buscar la tela para el traje de noche hasta elegir el traje típico. Nunca tuve dudas en llamarla y aún durante el concurso, ella me llamaba constantemente para tranquilizarme... desearme suerte. Toda la vida me ha recalcado que soy "invierno" y ya tengo grabado en la mente que los colores cabeza que me van son el rojo, el blanco, el negro… Nikki es una mujer con mucha clase y una profesional que sabe ser persona”. Yamani Saied
“Tenía 16 años y bastantes nervios cuando llegué a la agencia. Fueron muchos años de experiencias enriquecedoras y fascinantes. Nikki, al igual que Marie Claire, siempre me dieron fuerzas; siempre creyeron en mí. Hoy, después de 15 años, aún me sorprendo a mí misma hablando de ellas como mis segundas madres. La persona que soy hoy tiene algo de la sal y la pimienta que estas maravillosas mujeres, diferentísimas entre sí, le echaron a mi vida hace años.” María Sofía Velásquez Señorita Panamá |